Astillero-Julio Hernández López
La mano dura del felipismo está moviéndose a toda velocidad para tratar de imponer a última hora a su desvaído delfín, Ernesto Cordero, como candidato oficial a la sucesión. Al ya clásico estilo del haiga sido como haiga sido”, el aparato gubernamental federal está actuando abiertamente en el proceso de compra y condicionamiento de votos, en cumplimiento de la línea de avasallamiento dictada desde Los Pinos.

































