MÉXICO, D.F. (apro).- Después de cinco años de complicidades, y ya en el ocaso de su estéril gestión, no es creíble la acción justiciera de Felipe Calderón contra exgobernadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y aun contra su correligionario Vicente Fox.
Al contrario, los amagos de la Procuraduría General de la República (PGR) contra el expresidente panista, así como los exgobernadores priistas Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrignton Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores ratifican el uso faccioso que ha hecho Calderón de la procuración de justicia, de suyo tan desacreditada en México.





























