La producción de conocimientos está en juego. La llamada
“reforma educativa” busca modificar las relaciones laborales en el
magisterio y por ello recurre a la fuerza pública, la amenaza, el terror
y la ocupación policiaca de los espacios educativos. El fin último:
privatizar las escuelas y universidades, para dar paso al gran negocio
capitalista en su fase cognitiva
Lev Moujahid - Contralinea



































