lunes, 18 de noviembre de 2013

El crecimiento apenas respira / La economía sigue descendiendo / “Buen Fin”: tomadura de pelo

México SA-Carlos Fernández-Vega
¿Dónde quedó aquella promesa de crecer 3.5 por ciento en el primer año de gobierno, para que el México que todos queremos” comenzara a surgir? En el discurso, como siempre, pues a estas alturas ya las mejores proyecciones para 2013 a duras penas llegan a 1.2 por ciento, es decir, apenas una tercera parte del compromiso.
De hecho, entre lo más reciente destaca el análisis del Grupo Financiero Banorte, el cual advierte que las cifras oficiales sobre el comportamiento económico en el tercer trimestre de 2013 “evidencian la debilidad de la actividad económica, por lo que se prevé un crecimiento de 0.7 por ciento anual, la mitad de lo observado en el trimestre anterior” (La Jornada, Israel Rodríguez), con lo que “el México que todos queremos” se mantiene entre las asignaturas pendientes.

En vía de mientras, el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México, advierte que en septiembre pasado la a actividad industrial reportó una tasa de crecimiento anual negativa, siendo en la construcción donde persisten las condiciones más críticas. Dicho sector exhibió una caída de 8.3 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado, donde la edificación, ingeniería civil y la construcción especializada continuaron a la baja.

Al revisar las cifras de inversión la situación se vuelve más complicada, subraya el CIEN. “En el acumulado de enero a agosto, la inversión en construcción muestra una caída de 4.5 por ciento en relación al mismo periodo del año pasado, lo cual, aunado a los severos problemas financieros que enfrentan algunas constructoras de vivienda (Geo, Homex y Sare) dificulta la recuperación del sector a corto plazo. En este sentido, las consecuencias negativas del sector de la construcción comienzan a repercutir en el mercado laboral”.

De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social, el número de trabajadores asegurados en el sector de la construcción disminuyó en más de 16 mil personas en septiembre de este año comparado con el mismo mes de 2012. Sin embargo, el escenario se vuelve menos favorable al analizar los datos del tercer trimestre de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, la cual revela que el número de personas ocupadas en el sector de la construcción disminuyó en casi 83 mil con respecto al mismo periodo del año anterior.

Por otro lado, el número de trabajadores ocupados en la actividad secundaria aumentó en casi 199 mil personas debido al incremento observado en el sector de las manufacturas (más de 203 mil), en tanto que el personal ocupado en el sector terciario disminuyó en más de 185 mil. Adicionalmente, al tomar en cuenta todas las modalidades de empleo informal, éste exhibió una reducción de apenas 1.5 por ciento con respecto a 2012, por lo que todavía existen 29.3 millones de personas bajo esta condición. “Lo anterior es sólo un ejemplo del débil escenario en el que se encuentra el mercado laboral mexicano, el cual será difícil superar en tanto no exista una mejora en la situación económica que genere un mayor crecimiento que se traduzca no sólo en mayor número de empleos, sino que éstos también sean de calidad”.

La actividad industrial disminuyó 1.6 por ciento en septiembre comparada con el mismo mes del 2012. Dicho comportamiento se debió en parte a la caída de 8.3 por ciento en el sector de la construcción, aunado a una reducción de 1.2 en la minería; adicionalmente, el incremento en energía fue sólo de uno por ciento, en tanto que las manufacturas crecieron 1.2, cifra menor a la exhibida en años anteriores.

Al analizar las tendencias, apunta el CIEN, se observa que prácticamente todos los sectores empiezan a mostrar señales de estancamiento, con excepción de la construcción, cuyo comportamiento va a la baja. Por su parte, en los ciclos se observa un comportamiento similar, donde las manufacturas y la electricidad comienzan a estancarse, la construcción va a la baja así como el total de la actividad industrial, aunque esta última comienza a moderar su caída, en tanto que minería muestra un movimiento ligero al alza.

Otro reporte es que en agosto la inversión fija disminuyó 5.4 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado, como resultado de la reducción de 5.7 por ciento en construcción, 4.9 en maquinaria y equipo, y a que tanto el rubro nacional (-0.6) como el importado (6.9) sufrieron decrementos durante el periodo. Al revisar los términos de manera acumulada se observa que la inversión fija bruta disminuyó 0.9 por ciento, ya que aun cuando la inversión en maquinaria y equipo creció 5.9, el desempeño negativo de la construcción (-4.5) tuvo un impacto mayor.

Y en materia de empleo el CIEN detalla que la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo para el tercer trimestre de 2013 registró, entre otros, los siguientes resultados: la población ocupada permaneció prácticamente sin cambios con relación al mismo trimestre del año anterior, en tanto que el número de personas desocupadas aumentó 2.4 por ciento con respecto al mismo periodo del año pasado. El número de empleadores se redujo 10.9 por ciento (casi 260 mil menos). Decreció 6.6 por ciento el número de trabajadores que perciben más de cinco salarios mínimos, en tanto que el renglón de aquellos que ganan más de dos y hasta tres creció 3.7 por ciento.

En lo que respecta al nivel de instrucción, el único sector de la población que registró un incremento en el número de personas desocupadas fue el de aquellos que cuentan con educación media superior y superior (22 mil más con respecto al tercer trimestre de 2012). A pesar de que se presenta una reducción de 3.6 por ciento en el número de personas en el sector informal, el número de trabajadores en esta condición resulta extremadamente elevado. Lo anterior considerando únicamente aquellas actividades económicas de mercado que operan a partir de los recursos de los hogares, pero sin constituirse como empresas con una situación independiente de esos hogares.

Todo apunta, pues, a que ese ni de lejos es “el México que todos queremos” (Peña Nieto dixit).

Las rebanadas del pastel

Tercer “buen fin” consecutivo (el primero fue en noviembre de 2011) y tercera tomadura de pelo al hilo. Y vendrán muchos más si los consumidores insisten en que les vean la cara. No sólo las empresas son responsables del robo, sino los que se dejan atracar.

Fuente: La Jornada