domingo, 29 de septiembre de 2013

Laura Bozzo, un problema hasta para Televisa

Ave de tempestades, acostumbrada a vivir del escarnio propio y del ajeno, especialmente de las personas más humildes, aliada y propagandista de gobernantes como Alberto Fujimori y, al mismo tiempo, defensora de un feminismo caricaturizado, la conductora peruana Laura Cecilia Bozzo Rotondo se volvió ya en un problema para su actual empresa, Televisa.
29 septiembre 2013 | Jenaro Villamil | Proceso
Los índices de rating (porcentaje de audiencia que sintoniza su programa) han disminuido desde que inició su talk showen enero de 2011 hasta la fecha. Las organizaciones defensoras de los derechos de la mujer y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) han denunciado en varias ocasiones por insultar y denigrar a las invitadas a su programa.

El 24 de noviembre de 2011, la Secretaría de Gobernación emitió una “observación” hacia XEW-TV Canal 2, concesión de Televisa, advirtiéndole que la emisión del programa “Quiero confesarte que eres papá” era motivo de infracción por violar disposiciones de la Ley Federal de Radio y Televisión, especialmente al corromper el lenguaje, y por ser contrarios a lo dispuesto en el artículo 38 de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una vida libre de violencia por fomentar estereotipos que atentan contra la dignidad de las mujeres.

Desde las tragedias provocadas por las tormentas Manuel e Ingrid, Bozzo violó diversas disposiciones en materia de protección civil al presentarse como parte del grupo de rescatistasRelámpago del Estado de México, sin haber recibido capacitación ni estar inscrita en el equipo de voluntarios y tampoco haber sido evaluada en su capacidad técnica, inventario y experiencia previa, según ordena el capítulo tercero, artículo 69, del Registro de Grupos Voluntarios, del Reglamento de Protección Civil.

Una investigación realizada por el reportero Arturo Rodríguez revela que el Agrupamiento de Rescate Relámpagos, del Estado de México, depende de la Secretaría de Finanzas de la entidad. Y se desconoce si existe algún convenio de apoyo aéreo a la producción de Bozzo, según establece la fracción XVI del artículo 35 del reglamento interior de la secretaría.

A esta serie de irregularidades, se suma la airada respuesta en la pantalla de Canal 2, las acusaciones de “mentirosa” y “el reto” que lanzó la conductora Bozzo contra la periodista Carmen Aristegui, de MVS, por haber difundido y abundado en la denuncia que hicieron los periodistas deProceso, Marcela Turatti y Eduardo Miranda, quienes documentaron que la rescatista exprés de Televisa utilizó un helicóptero del equipo de aeronaves del Estado de México no para llevar víveres y material de emergencia a las personas afectadas de municipios como Coyuca de Benítez sino para preparar la grabación de un telemontaje el pasado 19 de septiembre.

El desafío de Laura Bozzo generó una seria fractura al interior de los altos ejecutivos de Grupo Televisa, según confirmaron distintas fuentes de la empresa. La intemperancia de la conductora provocó un problema también de la televisora con el gobierno del mexiquense Eruviel Avila, uno de los principales clientes de publicidad política de la empresa de Azcárraga Jean.

En un escueto comunicado, emitido el jueves 27 de septiembre, el gobierno mexiquense tuvo que asumir que sus cuatro helicópteros del grupo Rescate Aéreo Relámpago hicieron las veces de taxis aéreos para atender “15 solicitudes de diversos medios para traslado”. El boletín no especificó el caso de Bozzo, pero mencionó a las empresas: TV Mexiqunse, Televisa, Milenio, Reforma, La Jornada, El Universal, UnoTV y Cablemás que utilizaron sus servicios.

En el mundo de la farándula y de la filantropía también se expresaron muestras de inconformidad por los excesos de Bozzo. La conductora estelar de Televisa, Rebecca de Alba, tronó contra la peruana y contra la propia empresa que la ha contratdo:

“Lo que hizo (Bozzo) en Acapulco, no tiene nombre, por no decir otra palabra. Es patético todo. Fue pérdida de aire y pérdida de tiempo. Yo no sé si eso hace negocio, seguramente sí, pero creo que es una falta de ética tremenda de quien la haya enviado, de quien la haya autorizado y de otras personas que hacen estrategias para estar en el ´Cuentan conmigo´, pero en el fondo es ‘Aquí lucro y utilizo’”, declaró De Alba, en el marco de un evento de su propia fundación altruista.

“Con Televisa tengo excelente relación, aunque tal vez después de esto que digo, me vaya a mandar a matar Laura Bozzo, y Televisa me veta, pero estoy siendo honesta y lo digo desde mi lugar, de ser una mujer que está involucrada desde hace 15 años en causas altruistas”, confió De Alba.

Incluso, De Alba comparó la baja calidad del show de Bozzo –quien se atribuyó el rescate directo de una niña– con la cobertura periodística de otras personalidades de Televisa.

“Si van periodistas serias como Adela Micha, Carmen Aristegui, Denisse Maerker, hacen un reportaje serio. Si a mí me mandaran no lucraría con el sufrimiento, iría a ver qué aporto. Yo estoy con todos los periodistas y comunicadores serios y con integridad”, sentenció la ex modelo.

La caída del rating

Para Televisa y para Laura Bozzo lo más preocupante es la disminución de su rating, uno de los principales argumentos que llevó a la compañía de Emilio Azcárraga Jean a contratar a la polémica conductora que apenas en 2009 y 2010 trabajó para TV Azteca y que antes estuvo en Telemundo. Con ambas empresas terminó mal.

El 24 de enero de 2011, fecha en la que estrenó su programa alcanzó un rating promedio de 18.3 puntos y un share (porcentaje del total de televisores encendidos que sintonizan el programa) por arriba del 44 por ciento. Al día siguiente, registró un rating de 19.4 puntos en promedio, de acuerdo con el índice de medición del IBOPE (Instituto Brasileño de Estudios de la Opinión Pública). De inmediato, desplazó a su competencia de TV Azteca, Rocío Sánchez Azuara, conductora del programa Cosas de la Vida.

La novedad del talk show agresivo y con temas morbosos de la autodenominada “abogada de los pobres”, en el horario vespertino de 15:00 a 16:00 horas de Televisa, ayudó a que en febrero de 2011, el programa de Bozzo alcanzara 21 puntos de rating, un récord para ese horario en Canal 2 de Televisa. Incluso, desplazó a Joaquín López Dóriga en su noticiario nocturno y a las telenovelas de la barra vespertina.

Sin embargo, la fórmula se agotó y las críticas contra el maltrato a los invitados generaron que elrating de Bozzo haya disminuido. Para el 31 de mayo de 2012, de acuerdo a datos del IBOPE, tuvo 14.4 puntos de rating. En junio, en medio de las movilizaciones de los jóvenes del Yo Soy 132 que criticaban a Televisa, los índices de audiencia de Bozzo apenas alcanzaron los 15 puntos, en promedio.

Experta en generar escándalos, a costa de su propia vida privada, Bozzo ha tratado de repuntar en este 2013, pero los reportes internos de Televisa indican que no ha logrado rebasar los 18 puntos que tuvo en su inicio. Incluso, hay meses que se ha estancado en 11 puntos.

El cambio de su productor también afectó a la conductora que vende en su programa tanto marcas comerciales como apoyos a gobernadores y autoridades. Primero tuvo como productor al cubano Federico Wilkins, especializado en los realities y talk shows, y en menos de tres años ha tenido a otros productores como Alejandro Salas, Gabriel Vázquez Bulman y Luis Segura.

IBOPE no ha divulgado públicamente sus índices promedio de septiembre 2013. Ahí se pretende comprobar si Bozzo, con todo y su disfraz de rescatista “Relámpago” y sus escenificaciones de la tragedia en Guerrero, logró repuntar en índice de audiencias.

Denigrar como sistema

El expediente más documentado sobre los excesos y violaciones a la normatividad de contenidos en concesiones de televisión, lo tiene la propia Laura Bozzo, a raíz de la emisión del programa “Quiero Confesarte que Eres Papá”.

El expediente de la Secretaría de Gobernación, cuya copia tiene Proceso, relata la siguiente introducción del programa:

Laura Bozzo, conductora: “Ahora, ha, ha, cuando yo leí, claro condo yo me voy de viaje, aprovechan acá, no, los investigadores, vivos ellos, dicen, acá, se fue la jefa de Contenidos y hacemos cualquier porquería, verdad? Entonces yo leo esta historia que está por aquí, yo con mi público no tengo secretos, jamás he tenido secretos y yo mandé pedir un programa sobre ‘Quiero confesarte que soy tu papá”. Paul Farfán y María Jesús Alzaco, que creo se quedan hasta hoy, cualquier cosa hicieron menos lo que tenían que hacer.

En éste… en éste programa siempre hay víctimas y victimarios pero una víctima no puede ser una putita, señores, no puede ser una putita la víctima, cómo vamos a tener una víctima, que va a confesar que el hijo es de otro, si se acuesta con todos…¿o no? ¿Esa puede ser una víctima, señores?


En la transcripción del programa se reproduce el diálogo burlón que tiene Laura Bozzo con una de sus invitadas, de nombre Tania, que va a dar su testimonio.

Tania, panelista: A que usted me escuche porque realmente no creo que es justo que usted me esté tratando como mucha gente me ha tratado, señorita Laura.

Laura Bozzo, conductora: A ver, una pregunta ¿cómo se trata a una mujer que se acuesta con dos y que engaña a uno diciéndole que es el padre, cuando es el papá, cómo se le trata?

Tania, panelista: Discúlpeme, pero no me acuesto con dos.

Laura Bozzo, conductora: ¿No?

Tania, panelista: No.

Laura Bozzo: Ah, no fue inseminación artificial.

Tania: No, señorita Laura.

Laura Bozzo: Te metieron el semen por, ¿cómo se llama la cosa esa? ¿Inseminación artificial?, no es grosería, esto no es grosería.

Así transcurren los diálogos, hasta que la invitada confiesa que está embarazada y una mujer del público la juzga.

Por esta emisión, la titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, Dilcya Samantha García, advirtió que la Subseccretaría de Normatividad de Medios debía determinar una sanción, “la cual puede ser pecuinaria o un acto de disculpas público, o incluso que salga del aire el programa”.

La sanción fue sólo una “observación” por parte de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía, dirigida a Televimex, S.A. de C.V., concesionaria de XEW-TV, canal 2, donde se transmite el programa de Bozzo.

La respuesta del apoderado legal de Televimex, José Alberto Sáenz Azcárraga, no asumió ninguna responsabilidad en los excesos de la conductora peruana. Consideró que la dirección de RTC no motivó ni fundó “adecuadamente” sus actos de autoridad y defendió la emisión del programa.

“Como claramente se infiere, de ninguna manera en el programa se utilizaron palabras procaces, ya que claramente del Diccionario de la Lengua de la Real Academia, lo define así, y al no encuadrar en el supuesto normativo, en el supuesto de la definición de palabras procaces, no puede considerarse de modo alguno que haya existido violación a los artículos antes mencionados”, afirmó el oficio.

Respecto al uso de la palabra “putita”, el abogado Saénz Azcárraga aclaró que “debe entenderse en cuanto a su uso se refiere y no al origen gramatical de la palabra de referencia, habida cuenta que el contexto en que la conductora expresó la palabra considerada procaz fue de desprecio y prejuicio denigrante hacia la persona invitada a su programa, revelando un desconocimiento total de la legislación que protege a las mujeres a vivir libres de violencia”.

Tras este episodio, Bozzo presumió que Televisa había renovado su contrato de cinco años por otro periodo igual, es decir, que tenía 10 años garantizados con la empresa de Azcárraga Jean.

Así lo declaró al periódico Reforma, a finales del 2011:

“La empresa me sigue apoyando al 100 por ciento, estoy orgullosísima de ello y no tengo manera de agradecerle. Le prometí al señor Azcárraga por mis hijas que nunca más voy a decir una palabra así…y tengo un contrato de cinco años que acabo de renovar por cinco más, es decir, mi contrato con Televisa es de 10 años”.

La promesa se le ha olvidado a Bozzo y a la propia empresa. Enfurecida por las críticas en redes sociales, especialmente en Twitter, ante la revelación de su telemontaje en Coyuca de Benítez, la conductora acusó de “mezquinos” a los reporteros de Proceso y a sus críticos en redes sociales los tildó de “asalariados”.

A la conductora Carmen Aristegui la acusó de “mentirosa” y en su alegato sacó a relucir el expediente de la anciana indígena de Zongolica, Ernestina Ascencio. Bozzo se burló de las versiones de que “la pobre ancianita” fue violada por militares. No aportó ninguna prueba. Sólo la escenificación de su rabia y el poder de la pantalla.