lunes, 27 de diciembre de 2010

Los salarios abajo, los precios arriba

Antonio Gershenson
No sólo los salarios mínimos: los salarios de la mayoría de los mexicanos han subido muy, muy poco. Esto se siente más duro por el alza de los precios.

Los aumentos de precios de artículos de primera necesidad, incluidos alimentos básicos, han sido importantes. Y no ha terminado el ascenso.

Otro elemento importante es la energía, y en especial los combustibles. La autoridad que da seguimiento a los precios señaló como factor importante del índice de precios el aumento de los de la energía eléctrica. Y es que en este caso los aumentos no han sido oficiales, como los de antes, que se publicaban en el Diario Oficial, sino de hecho.

Los aumentos por decreto cada mes incluyen a los combustibles: gasolinas, gas natural, gas LP y diesel, sobre todo. Pero el diesel sube aún más, y eso es una injusticia adicional.

La gasolina la paga el que va en coche. El diesel lo paga el que compra cualquier artículo transportado en camión. Lo paga el hombre del campo que usa una bomba para el riego o un tractor. También los pescadores que usan lancha de motor. Y una industria que usa motores diesel para una u otra cosa. También una buena parte de los que van en camión de pasajeros en la ciudad. Esto hace que suban de precios, entre otros artículos, lo que se cosechó para la alimentación u otros usos, el pescado, la ropa, etcétera. Y los que van a su pueblo en autobús. Han subido, en varias regiones los pasajes de camión urbano y suburbano, de manera importante.

El diesel, en general, es más barato que la gasolina. Aquí siempre lo fue. Todavía en el primer mes del actual sexenio, diciembre de 2006, el diesel costaba 5.78 pesos por litro. La gasolina Magna costaba 6.71 pesos. La gasolina más barata era 16 por ciento más cara que el diesel. Y las diferencias han sido mayores.
Hasta ahora, diciembre de este año, la gasolina Magna ya cuesta 8.76 pesos, con un aumento de 13 por ciento. Pero el diesel subió a 9.12 pesos, con un aumento de 58 por ciento.

¿Quiénes salen ganando con ese subsidio a la gasolina en perjuicio del diesel? Los fabricantes de coches estadunidenses, los cuales en general usan gasolina (la mayoría de los coches nuevos que se venden en Europa occidental son de diesel). También ganan los funcionarios que importan gasolina para Pemex (que luego se revende), en cantidades enormes. Y los que venden coches, que casi todos son de motor de gasolina.



Pierde, además de los sectores mencionados que usan diesel, el país. Debe importar mucha más gasolina. Debe soportar mayores aumentos de los precios. Todo esto contribuye a menor crecimiento de la economía, menor nivel de vida y menor mercado interno.

Otra diferencia de precios, que agudiza las diferencias internas del país, es que la gasolina Magna, para coches más viejos, ha subido, en lo que va del sexenio, aproximadamente 10 por ciento más que la Premium, que es para coches nuevos y vehículos de lujo.

Cuando hay periodos de una cierta recuperación, ésta se concentra, en México, en ramos como la exportación de refacciones y componentes de coches a Estados Unidos. Esto no se traduce en mejoras salariales para un sector mayoritario del país. Y ahora hubo una recaída; los indicadores en Estados Unidos fueron menores que lo esperado, y en este caso, con los aumentos de precios y otros resultados, es afectada, en México, una gran parte de la población.

Esto se ha visto también en otros lados. En países europeos se afectan las jubilaciones y los costos de los estudios. Pero no es un fenómeno mundial ni inevitable. En medios de la prensa internacional se mencionan mejoras salariales, en los últimos tiempos, en China, Brasil y Argentina.

En diferentes momentos ha habido movimientos de choferes de camión de carretera, ante los aumentos en el precio del diesel. Ahora veremos qué pasa a partir de enero, en que habrá otro aumento mensual en los combustibles.

Ya hemos señalado que, entre las medidas al respecto, está la construcción de ferrocarriles, un medio más barato y que no gasta tanta energía por pasajero. Y debe devolverse el precio del diesel a su nivel real. En el proceso de la refinación, éste ocupa un lugar de menor nivel de procesamiento que la gasolina.

Las importaciones de gasolina recibirán su principal golpe con la construcción de nuevas refinerías. No de balde el régimen no hizo nada al respecto, salvo circo, a pesar de acuerdos en ese sentido. Ni siquiera se comenzó con la barda perimetral, que ya estuvo en el presupuesto del año que está terminando, y que está presupuestada de nuevo.

Aun si se avanzara, es evidente que es una parte mínima de una refinería. Han presupuestado la tal barda para ¡dos años! Buenos tiempos para los tecnócratas y burócratas, y además para no hacerlo, por lo menos en el año que termina.

antonio.gershenson@gmail.com