Por casi 50 años –8 sexenios–, la Lotería Nacional para la Asistencia Pública (Lotenal) había servido de caja chica a gobiernos priístas y panistas. Son muchas las historias y denuncias de corrupción que ha escrito la prensa sobre esa institución, sin que hasta ahora ningún gobierno haya hecho algo para impedirlo, y un manto de impunidad aún la cubre. Lejos de contribuir a la asistencia social, la Lotería Nacional ha pasado ahora a ser una enorme sangría para el erario: su costo de operación supera los 1 mil 500 millones de pesos, y arrastra una deuda multimillonaria.
5 marzo 2017 | Miguel Badillo* | Contralínea









































