viernes, 28 de octubre de 2011

Huauchinango: CFE en el colmo de la ineficiencia

Apagones y variaciones en el suministro de energía eléctrica causan graves problemas a la población. Nadie atiende las quejas
La gente acude a sus propios medios. Electrodomésticos los más dañados
27 octubre 2011 | Gaceta de la Sierra Norte de Puebla
Desde motores eléctricos quemados, electrodomésticos averiados por las variaciones del fluido eléctrico, plantas para soldar que no arrancan, focos que luego de una inusual incandescencia revientan hasta largos apagones que nadie atiende, son algunos de los problemas que se han hecho cotidianos entre la población luego que desde hace dos años el gobierno federal publicara el “Decreto Calderón” por el que se ordena la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, primera empresa hidroeléctrica con fines comerciales construida en América Latina a principios del siglo pasado y que seguiría trabajando, con el mismo centenario equipo, de no haber sido detenida su actividad y sus obreros despojados de la fuente de empleo.
HUAUCHINANGO, Pue.- 26 de octubre de 2011.-NSN.- “Con el apagón, qué cosas suceden, qué cosas suceden con el apagón”, estribillo de la canción que Yuri popularizara y moviera a la picaresca hoy se convierte en una verdadera tragedia para los hogares serranos. Los constantes apagones así como las variaciones en el flujo de electricidad que llega a los hogares, comercios y toda clase de negocios que usan este fluido para sus aparatos eléctricos son un verdadero sufrimiento para los usuarios.
Desde motores eléctricos quemados, electrodomésticos averiados por las variaciones del fluido eléctrico, plantas para soldar que no arrancan, focos que luego de una inusual incandescencia revientan hasta largos apagones que nadie atiende, son algunos de los problemas que se han hecho cotidianos entre la población luego que desde hace dos años el gobierno federal publicara el “Decreto Calderón” por el que se ordena la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, primera empresa hidroeléctrica con fines comerciales construida en América Latina a principios del siglo pasado y que seguiría trabajando, con el mismo centenario equipo, de no haber sido detenida su actividad y sus obreros despojados de la fuente de empleo.

Pueblos enteros han sufrido estos inconvenientes y en las ciudades la gente, ante la ineficiencia y abandono de su responsabilidad en la CFE, se remite a los ex trabajadores de LyF con el fin de que reparen, conecten o revisen los desperfectos de sus acometidas domésticas, cables reventados en las calles, cambiar y subir las cuchillas en transformadores que sufren la sobrecarga y toda clase de cotidianos desperfectos producto de una red vieja y obsoleta de cableado que en estos dos años sin el debido mantenimiento se caen de viejas.

La ciudadanía reniega de la falta de atención de los empleados de la CFE luego de que cuando reportan algún desperfecto primero les preguntan si ya pagaron su recibo, “como si todos los que hablan tienen la obligación de tener contrato de luz con ellos”, dice la gente y agregan, “algunas veces uno habla porque el problema es en la calle, en el campo o en instalaciones eléctricas foráneas, por lo que no es motivo para esas preguntas además, quienes contestan dicen que los trabajadores no van debido a que los ex empleados de LyF los agreden, lo que es una falacia”, opinan.

Así, entre estos exabruptos y amenazas la gente espera que termine esta administración federal y que la próxima por venir dé una adecuada respuesta a toda esta infraestructura que en los dos años que pasaron y la falta de mantenimiento en las líneas y equipos agudizan el problema del suministro de energía eléctrica a los hogares y empresas que descapitalizan económicamente a los usuarios al tener que sufrir los desperfectos de sus equipos, nada baratos, y de los que nadie se hace cargo por reparar o pagar y que en este caso correspondería, -dura lex sed lex- a la CFE, opinan comerciantes del centro de Huachi.