
MÉXICO, DF (apro).- Cuando el gobernador de Morelos, Graco Ramírez,
llegó a palacio de gobierno, lo primero que dijo que es que el estado
encontraría la paz luego de años de violencia y la presencia ominosa del
crimen organizado. También se definió como hombre de izquierda y
aseguró que estaría cerca de las causas sociales.
Sin embrago, lo
primero que hizo fue aceptar el mando único y se alineó a la estrategia
militar y policiaca de combate al narcotráfico dictado desde Los Pinos,
que una y otra vez ha mostrado su fracaso.
Luego se embarcó en una serie de conflictos personales, como el ocurrido con el nuevo alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, y la confrontación con los familiares de desaparecidos que denunciaron la existencia de fosas clandestinas utilizadas por el mismo gobierno estatal.
Luego se embarcó en una serie de conflictos personales, como el ocurrido con el nuevo alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, y la confrontación con los familiares de desaparecidos que denunciaron la existencia de fosas clandestinas utilizadas por el mismo gobierno estatal.
No ha pasado ni la mitad de su mandato y todas sus promesas de
pacificación y bienestar siguen pendientes. La barbarie ha regresado a
los municipios morelenses con una fuerza inusitada.
El reportero
Julio Aranda hizo un breve recuento de la violencia de los últimos días
en Morelos, entidad que colinda con Guerrero, Estado de México y el
Distrito Federal, y que es estratégico en las rutas del narcotráfico:
–
Un comando atacó con bombas molotov y armas de grueso calibre a una
familia custodiada en Puente de Ixtla. Ahí murió un exmilitar adscrito
al Mando Único.
– Un grupo de personas armadas asaltó una fiesta de XV años en la carretera hacia Tepoztlán.
– Se reportaron al menos tres personas desaparecidas, una de ellas (un empresario) secuestrada.
–
Cinco cadáveres calcinados aparecieron en la última semana. Los últimos
tres en Tlaltizapán y Yautepec. Versiones periodísticas señalan que uno
de los calcinados de Tlaltizapán habría sigo plagiado días antes.
–
Hay inestabilidad política en cuando menos siete municipios por la
falta de pago de aguinaldos y el cambio de presidentes y cabildos.
–
Una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
(CNDH) desnuda la delicada situación que viven los servicios de salud de
Morelos, cuya negligencia provocó la muerte de un bebé.
A esta
lista habría que agregarle el escándalo y la pelea que el gobernador
tiene con el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco, quien esta mañana tomó
posesión como presidente municipal de Cuernavaca, la otrora ciudad de la
eterna primavera y lugar de descanso de miles de familias de los
estados aledaños a Morelos, que ahora se ha transformado en un municipio
peligroso e inestable.
También habría que añadir a la lista de
problemas sin resolver la existencia de al menos tres fosas clandestinas
con 150 cadáveres que el propio gobierno de Graco Ramírez mandó a hacer
para enterrar a las personas que no han podido identificar.
En
2011 surgió en Cuernavaca el Movimiento de Paz con Justicia y Dignidad a
raíz del asesinato de seis personas, entre ellas el hijo del poeta
Javier Sicilia. La violencia y el crimen organizado generaron una
situación de ingobernabilidad en todo el estado que hasta ahora no ha
disminuido, como lo prometió el gobernador perredista.
Hoy Morelos es la entidad federativa más violenta de México y Cuernavaca la ciudad –con más de 100 mil habitantes-
– con mayores índices de inseguridad, según el estudio “Ranking de la violencia en municipios y entidades federativas 2014” del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.
– con mayores índices de inseguridad, según el estudio “Ranking de la violencia en municipios y entidades federativas 2014” del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.
Morelos
está entre los primeros tres lugares a nivel nacional en cuatro de seis
delitos: secuestro, violación, robo con violencia y extorsión. En el
caso de secuestros ocupó el segundo lugar nacional, solo detrás de
Tamaulipas; lo mismo que en los casos de violación, detrás de Quintana
Roo, y de robo con violencia, únicamente antecedido por Tabasco.
El
delito de extorsión tiene el nivel más alto en el país con 19.3 por
cada 100 mil habitantes, es decir, cinco veces superior a la media
nacional.
A nivel municipal Cuernavaca es la ciudad más violenta de México, seguida de Acapulco y Chilpancingo, Guerrero.
Morelos está en llamas y, pese al discurso oficial, esas llamaradas se expanden cada vez más en el pastizal seco que rodea a la entidad y que llega hasta la ciudad de México.
Morelos está en llamas y, pese al discurso oficial, esas llamaradas se expanden cada vez más en el pastizal seco que rodea a la entidad y que llega hasta la ciudad de México.