miércoles, 27 de abril de 2011

“La feroz y corrupta CFE”

27 de abril, 2011 [7:51]
Rubén Narváez
1.- La Comisión Federal de Electricidad continúa implacable atacando los bolsillos de los ciudadanos, y con unas tarifas feroces y un servicio pésimo afecta no sólo la deteriorada economía de las familias, sino también los costos de toda la actividad productiva.
2.- La Comisión Federal de Electricidad es el peor ejemplo de la empresa pública que ha existido en el país, pues desde sus orígenes ha sido “caja chica” del Presidente de la República, madriguera del contratismo, el nepotismo, el tráfico de influencias y de todos los delitos del México corrupto, sin que haya cambiado un milímetro en el Gobierno de Felipe Calderón.

3.- Lo anterior me recuerda las numerosas hazañas de corrupción que se han cometido en la citada CFE y que la quebraron hasta llevarla a su actual desgracia financiera. Desgracia que hoy trata de resolver atacando los bolsillos de los pobres, para reponer lo que los “peces gordos” le robaron.

4.- Quién no recuerda al famoso Paco Pérez Ríos, que durante muchos años fue líder del Sindicato Mexicano de Electricistas (nota aclaratoria: no fue lider del sme sino del snescrm que posteriormente se anexaría al suterm), y que tenía una cuadra de finos caballos en el Hipódromo de las Américas, y cuya mesa en el promposo “Jockey Club” estaba situada junto a las de los millonarios Justo Fernández y Emperatriz Carbajal.

5.- Muchas tardes de sábado, en que había carreras de caballos, el corrupto Paco compartía su mesa del Jockey con Gonzálo N. Santos, el cantante Javier Solís y el abogado Bernabé Jurado. Sus caballos trotaron en los mejores hipódromos del mundo, y todos viajaban en aviones pagados por la Comisión Federal de Electricidad. Paco fue el “Divino Maestro” que inspiró a viejos Campeones de la Corrupción como el “Chava” Barragán, la “Quina” y el “Trampas”.

6.- Una tarde de diciembre de 1973, un grupo de amigos nos reunimos a comer en el restaurante “La Pérgola” de la zona rosa de la Ciudad de México; y ahí llegó a tomar café el sobrino del Presidente de la República, Manolo Echeverría, y alegre y muy ufano nos dijo: “Sólo tengo dos meses como jefe de Compras de la CFE y la semana pasada compré ya en un millón de dólares dos penthouses en la Ciudad de New York frente al Central Park, a donde pienso viajar seguido para escribir mi 2a. novela”.

7.- A la mitad del sexenio de Luis Echeverría, llegó a la CFE como Director General el frívolo de José López Portillo, y su primer acuerdo con el tesorero de la Comisión fue el nombrar a su hermana Margarita como superintendente en Jalisco, y a quince sobrinos suyos como secretarios auxiliares de la Dirección General. Todos fueron dasignados con altos sueldos, compensaciones, viáticos, automóviles, choferes, ayudantes, jardineros para sus casas y viajes al extranjero.

8.- Por esas fechas el tesorero de la CFE, licenciado Francisco Serrano Migallón, muy consternado me dijo: “Le informé al Licenciado López Portillo que la Comisión estaba quebrada, pero se burló de mí y carcajeándose me contestó que la Comisión había nacido quebrada, y que acordaría un aumento de tarifas para tapar los hoyos y nivelar las finanzas”. El pueblo aguanta todo. “Paco”, no te preocupes, me dijo, y concluyó muy satisfecho el acuerdo.