Grosso modo,
y en el mejor de los escenarios, en la elección 2018 cada voto habría
costado 319 pesos, siempre y cuando sufragara el total de inscritos en
la lista nominal aprobada por el Instituto Nacional Electoral (INE). Sin
embargo, ese sería el panorama ideal, porque si bien la participación
ciudadana en las elecciones presidenciales suele ser mayor a las
intermedias, en el caso de los comicios de ayer se calcula un
abstencionismo de entre 30 y 35 por ciento, de tal suerte que a menor
participación efectiva mayor el costo por sufragio.
El padrón electoral reconocido por el INE suma, en números cerrados,
89 millones 840 mil ciudadanos, mientras la lista nominal asciende a 87
millones 840 mil. Esta última es la que incluye a aquellos mexicanos con
credencial vigente en mano y con derecho a sufragar.
Angélica Enciso L. / Periódico La Jornada / Viernes 15 de junio de 2018, p. 36
La prohibición que había para la entrega de
permisos de extracción de agua en 300 cuencas del país, que concentran
55 por ciento de lagos y ríos, se levantó con los decretos de reservas
de agua publicados hace 10 días por el gobierno federal. Esto llevará a
que el líquido sea concesionado hasta por 50 años a la industria minera,
el fracking y la extracción de hidrocarburos, ya que gran parte de esas cuencas coinciden con los sitios donde se prevén esas actividades.
Esta medida favorece el
uso doméstico y público urbanodel recurso para que los gobiernos locales, que concesionan el servicio de agua potable lo cedan a las empresas privadas, como ya ocurre en Veracruz, Puebla, Saltillo y otros municipios. Miles de núcleos agrarios están en riesgo de perder sus permisos y preparan amparos, informaron expertos de la coalición Agua para todos.










