La llamada “fuga” al pueblo de Varennes es un hecho histórico. Sucedió cuando el rey Luis XVI, de la monarquía preconstitucionalista, y su esposa María Antonieta deciden ejecutar su plan de huir de París, Francia, tras el estallido de las revueltas que, violentamente, evolucionaron hasta crear la Revolución de 1789 que obsequió a la humanidad los derechos del hombre y del ciudadano. Días antes de esa partida, ante los reclamos de manifestantes que demandaban trigo para hacer el pan, María Antonieta se gastó la broma sarcástica de ordenarle a la servidumbre: “denles pastelillos”, que sobraban en las despensas de la familia real.
29 marzo 2015 | Álvaro Cepeda Neri | Contralínea



