
Con 35 peticiones en esta Navidad de 2014:
1. Un discurso de Enrique Peña Nieto en el cual reconozca los
serios errores cometidos por su gobierno con respecto a Tlatlaya,
Ayotzinapa, la Casa Blanca y la relación con el Grupo Higa.
2. Un replanteamiento de la estrategia de seguridad nacional que vaya más allá del decálogo deslucido presentado por el presidente y que incorpore el imperativo del combate a la corrupción gubernamental como punto de partida.
3. El comienzo de un debate nacional sobre la despenalización de la
mariguana como primer paso para encarar al narcotráfico y al crimen
organizado.
4. La renuncia inmediata de Luis Videgaray, Gerardo Ruiz Esparza y
Jesús Murillo Karam, como indicador de la reacción gubernamental ante la
crisis de credibilidad.
5. La renuncia inmediata de Aurelio Nuño, jefe del gabinete
presidencial, por el cúmulo de declaraciones insensibles y políticamente
contraproducentes –como “la plaza pública pide sangre y espectáculo”–
que ha hecho en los últimos meses, y por haber promovido la estrategia
de negación que el gobierno peñista adoptó.
6. La elaboración y aprobación de un Sistema Nacional
Anticorrupción integral como el planteado por México Evalúa, la Red por
la Rendición de Cuentas, el IMCO y numerosas organizaciones de la
sociedad civil.
7. La creación de una Fiscalía Anticorrupción autónoma, que no
dependa de la PGR y cuyo titular no pueda ser vetado por el presidente.
8. El comienzo de un debate nacional sobre cómo reformar y regular
el comportamiento de la policía y el inicio de cambios profundos que no
sólo queden en protocolos.
9. El inicio de investigaciones por corrupción a las siguientes
figuras políticas: Arturo Montiel, Carlos Romero Deschamps, Emilio
Gamboa, Humberto Moreira y Jorge Emilio González, El Niño Verde.
10. La presentación inmediata de las declaraciones de impuestos de
Angélica Rivera de los últimos cinco años, para comprobar la legalidad
de sus ingresos.
11. La donación de los recursos obtenidos por la venta de la Casa
Blanca a una fundación creada para apoyar a los familiares de los más de
23 mil mexicanos desaparecidos.
12. Una investigación vía fiscal independiente para aclarar todos los
procesos de licitación que hayan involucrado al Grupo Higa, junto con
la elaboración de legislación que regule el conflicto de interés.
13. El fin de asignaciones directas en los contratos gubernamentales
así como transparencia total en cualquier licitación pública.
14. El anuncio presidencial sobre la obligatoriedad de todo
funcionario de hacer pública su declaración patrimonial tanto en el
momento de ocupar como en el de dejar un puesto en el gobierno.
15. Una iniciativa aprobada por todos los partidos para eliminar el fuero.
16. La reducción en 50% del financiamiento público a los partidos y
la vinculación del financiamiento con los resultados electorales y no
con el padrón.
17. La prohibición de que participen en licitaciones de canales
públicos de televisión grupos que ya sean “jugadores dominantes” en
otros sectores.
18. La obligatoriedad de que todas las discusiones del Instituto Federal de Telecomunicaciones sean del dominio público.
19. La creación de una Comisión de la Verdad sobre Ayotzinapa,
independiente y ciudadana, cuyas labores sean supervisadas por la ONU.
20. La obligatoriedad de que el SAT entregue información solicitada
de manera repetida por el Instituto Federal de Acceso a la Información,
sobre el rescate fiscal a estados y municipios.
21. La entrega inmediata al IFAI –y a los ciudadanos parte del
movimiento Yo Contribuyente– de la lista de gobiernos estatales y
municipales beneficiados por la condonación del pago del ISR.
22. Una nueva reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones que
arregle los errores que contiene la legislación actual, incluyendo la
terminación de los favores y privilegios a Televisa.
23. El comienzo de una Cruzada Nacional Contra el Feminicidio,
comenzando por el reconocimiento del fenómeno así como una lista de
acciones para prevenirlo y combatirlo.
24. Una explicación pendiente de la Suprema Corte sobre por qué la
mayoría votó contra el “interés legítimo” que tienen los ciudadanos en
saber cómo se usan sus impuestos, en el caso de Yo Contribuyente.
25. La adopción de recomendaciones dictadas por las mejores prácticas
internacionales para prevenir y erradicar la tortura, cuya práctica va
al alza entre las fuerzas del orden en el país.
26. Un pronunciamiento por parte de las izquierdas mexicanas sobre la
corrupción que encubrieron y solaparon en lugares como Guerrero, y una
estrategia para evitar su perpetuación en otros lugares que gobiernan.
27. Una investigación independiente sobre los “moches” en el
Congreso, así como la inhabilitación de quienes hayan participado en esa
práctica.
28. El fin de las transferencias no fiscalizadas del gobierno federal
al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación así como al
sindicato petrolero.
29. La aceptación de estados donde el SNTE negó la entrada a los
encuestadores del INEGI, a ser encuestados como parte del diagnóstico
del sistema educativo.
30. El fin de los privilegios desmedidos en el contrato colectivo del sindicato de Pemex.
31. El fin de la política de intimidación, violencia y degradación por parte de grupos como la CETEG en Guerrero.
32. El mantenimiento de la movilización ciudadana –encendido por
Ayotzinapa– para crear un contexto de exigencia, transparencia,
legalidad y rendición de cuentas.
33. El tránsito de la protesta a la propuesta a través de
recomendaciones prácticas de política pública que lleven a una
renovación institucional imprescindible.
34. La participación ciudadana en la construcción de un sistema
político que represente en vez de ignorar, que rinda cuentas en lugar de
tapar, que escuche en vez de ignorar, que explique en lugar de evadir.
35. El compromiso de muchos mexicanos para volverse aquello que el
artista disidente chino –Ai Wei Wei– llamó “ciudadanos obsesivos”. Los
que nunca dejan de exigir, protestar, reclamar, contribuir, proponer,
esperar más antes que conformarse con menos. Los que hacen suya la frase
de Emily Dickinson: “Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos
ponemos de pie”. Y es hora de ponerse de pie.
Fuente: Proceso
Fuente: Proceso