miércoles, 5 de enero de 2011

La salida de Elías Ayub de la CFE

El Observador
Samuel García
011-01-05•Negocios
El próximo 27 de este mes Alfredo Elías Ayub cumplirá 12 años al frente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la empresa monopólica del estado en la generación y distribución de energía eléctrica en el territorio nacional.
Según el portal de la Presidencia de la República fue el 27 de enero de 1999 cuando Elías Ayub asumió la dirección general de la paraestatal por nombramiento del entonces presidente Ernesto Zedillo, después de dirigir Aeropuertos y Servicios Auxiliares y de laborar por largo tiempo en posiciones de alto nivel en la antigua SEMIP, hoy Secretaría de Energía.
Después de una serie de viejos rumores sobre la salida de Elías Ayub de la empresa del estado por motivos de salud, ahora se sabe que el ingeniero civil efectivamente presentó su renuncia ante el presidente Calderón y ésta se hará efectiva cuando el Presidente designe a su relevo al frente de la CFE, cuestión que podría ocurrir en los próximos días, acaso en una fecha cercana al décimo segundo aniversario del funcionario público como director general de la empresa eléctrica.
En un país como México acostumbrado a que los funcionarios públicos en responsabilidades de alto nivel duren muy poco tiempo en su encargo —por la alta politización de estas posiciones— llama poderosamente la atención la longevidad de este funcionario al frente de CFE a lo largo de los últimos tres gobiernos de distinto signo político.
Ya habrá oportunidad para discutir con mayor detalle la evaluación de su trabajo al frente de la compañía eléctrica del país en estos 12 años de gestión, pero en términos generales destaco brevemente dos aspectos:
1. Efectivamente la mayor parte de los indicadores comparativos internacionales sobre eficiencia en el servicio eléctrico y sus efectos sobre la economía, deja mal parada a la Comisión Federal de Electricidad (un trabajo académico minucioso sobre el tema es el que elaboró el investigador del Banco de México y del Colegio de México, Eduardo Martínez Chombo titulado “Fuentes de Sobre-Costos y Distorsiones en las Empresas Eléctricas Públicas en México” en el que se destacan algunos de los rezagos más importantes de la compañía estatal) responsabilidad que —dada la naturaleza de toma de decisiones en las empresas paraestatales y la alta ingerencia política en ellas— no necesariamente recae solamente en el equipo directivo de la empresa.
2. Con todo, se ha creado una imagen pública moderna de CFE a la que han contribuido desde avances en materia de gobierno corporativo, de un sistema de planeación a mediano y largo plazos y de mayor rendición de cuentas; hasta la concepción y fortalecimiento de una marca e imagen institucional con logros no menores en la percepción pública que ha servido para contrarrestar, por ejemplo, los recientes escándalos de corrupción detectados en la empresa.
A diferencia de Pemex, por ejemplo, CFE logró en estos años una mayor independencia de los vaivenes políticos que se demuestra con la permanencia y el perfil de su director general y del equipo directivo, cosa nada sencilla en la azarosa arena del sector público mexicano. Y ese es un logro que debe atribuirse a Elías Ayub.
Ahora las miradas se concentran en la señal que envíe el presidente Calderón al designar al sucesor. Un nombramiento político resultado del pago de favores o de afinidad partidista sólo servirá para echar por la borda lo ganado en CFE.
Fuente: Milenio