
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El secretario de Educación Pública, Aurelio
Nuño Mayer, reconoció el carácter administrativo y laboral de la
reforma educativa como parte de una medida política “fundamental” para
“reorganizar” el sistema y recobrar la rectoría del Estado en la
materia.
“El sistema educativo, hay que decirlo con claridad, estaba
colonizado por fuerzas como la sindical, que más allá de su trabajo y de
su deber, de ver por los derechos de los trabajadores y de los
maestros, habían colonizado, habían tomado control informal de muchas de
las decisiones del sistema educativo”, dijo el funcionario en una
conferencia en Monterrey, en la sede de la universidad privada más
importante de Nuevo León.
“La
reforma (educativa) tiene varias etapas. Una primera fundamental y hay
que decirlo también con claridad, tiene que ver con la parte y la
transformación política que requería nuestro sistema educativo”, agregó.
Sobre las críticas al respecto, quien fuera el jefe de la Oficina de
la Presidencia de la República, la primera mitad del sexenio, refutó:
“Ha habido algunos señalamientos, algunas críticas hacia la reforma,
que honestamente no comparto: qué si es una reforma laboral o es una
reforma administrativa. Esto es una Reforma Educativa completa.
“Pero por supuesto que es una reforma que implicó cambios laborales y
cambios administrativos, pero para un impacto mayor, para una
reorganización política del sistema educativo”, sostuvo, a escasos días
de que la exlideresa del magisterio mexicano Elba Esther Gordillo
Morales cumpla tres años desde que fue encarcelada por el gobierno
federal, sometiendo al Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación (SNTE) que se manifestaba contra la reforma que Enrique Peña
Nieto ha calificado como prioritaria.
Sin embargo, las palabras del secretario se dirigieron hacia la
disidencia magisterial: “(La reforma educativa) era el primer paso. Creo
que todos conocen las distintas medidas que se han tomado en ese
frente, tanto a nivel nacional como a nivel local, particularmente el
caso más reciente de Oaxaca, en donde teníamos un caso extremo, en donde
la sección sindical de este estado, la sección 22, había cooptado y
tenía un control prácticamente absoluto de la autoridad educativa, y que
esa situación la hemos venido revirtiendo”.
Grandilocuente, Nuño Mayer se explayó sobre la reforma que ha publicitado con su imagen a lo largo del país:
“Nos estaba llevando a que fueran los criterios políticos, de orden
sindical, los que gobernaban el sistema educativo. Y había que romper
con eso. Se resume en una frase, que hace unos años fue muy famosa:
recuperar la rectoría del Estado en materia educativa.
“Ése fue el primer paso de la reforma. Se había perdido en gran
medida en muchas partes del país, sobre la rectoría del Estado. Y esos
fueron los primeros pasos que requirió esta reforma, para cambiar y
hacer una reorganización política del sistema educativo, que nos
permitiera pasar de un sistema que estaba centralmente o concentrado o
que tenía como característica principal el ser un sistema clientelar,
opaco, corporativo, y que ése era el destino que estaba llevando la
educación”.
Transformar el sistema educativo, concluyó el secretario, “no será
inmediato pero creo que hay pasos y señales muy claras y firmes para
transformarlo en un sistema de derechos y obligaciones, un sistema
abierto, transparente y sustentado en el mérito. El mérito al trabajo y
al esfuerzo de los maestros. Que eso sea lo que reconozca y premie su
carrera a lo largo de la vida en el magisterio, y no el influyentismo
político o un sistema de corte clientelar”.