miércoles, 18 de diciembre de 2013

Los “nuevos porfiristas” verán su caída: ANAD

El Correo Ilustrado-La Jornada
La reforma energética representa el peor momento histórico de México, por la entrega que hacen de la riqueza nacional al capital trasnacional y por la brutal pérdida de soberanía. Pero igual representa la culminación de 32 años de gobiernos neoliberales y de tres fraudes electorales, para seguir medrando con el poder y destruir el corazón de la Constitución. Son 32 años de reformas y privatizaciones neoliberales y de promesas incumplidas.
De 1982 a 1988 reducen mil 155 empresas públicas a 413; en 1990 privatizan Telmex con la promesa de bajar las tarifas pero fue lo contrario. En 1994 con el TLC prometen empleos y mejores salarios, pero no llegaron. En 1995 la reforma del Imss prometió salvar la seguridad social, igual con la del Issste y ahora tiene un régimen pensionario privado. Caso similar de la banca, minería, ingenios, carreteras, sin mejorar la economía. Al revés: crecieron la desigualdad social, la pobreza, la violencia, la emigración, las muertes y la informalidad. El PAN siguió la política del PRI de sumisión al consenso de Washington. En 32 años, el producto interno bruto es el más bajo de la historia. Así, la mediocridad y la dependencia son el estilo neoliberal nativo.

Con la reforma laboral de 2012 se prometió empleo y mejores salarios, pero incumplieron. Hoy prometen todo con la reforma energética, pero ya la propaganda y la mentira forman parte del gobierno neoliberal. Como la dictadura de Díaz, en 1901 expide la Ley del Petróleo como regalo a yanquis e ingleses, igual, los nuevos porfiristas, entreguistas y enemigos de la Constitución, verán su caída.

Por la ANAD, Karla Micheel Salas, Francisco Ramírez, Roberto Julio Chávez, David Peña, Nahir Velasco, Lauro Sol, O. Alzaga y 31 firmas

Fuente: La Jornada