MÉXICO, D.F. (apro).- La noche del 26 de septiembre del 2014 fue
aciaga. En una acción organizada 43 estudiantes de la normal rural de
Ayotzinapa fueron detenidos a la fuerza por policías de los municipios
de Iguala, Cocula y Huitzuco para desaparecerlos la madrugada del 27.
A partir de entonces los familiares de cada uno de ellos ha
peregrinado por el mundo exigiendo que aparezcan vivos y el gobierno de
Enrique Peña Nieto, por su parte, únicamente ha dado traspiés en sus
investigaciones ahondando su peor crisis de credibilidad cuando apenas
está a la mitad de su gobierno.







