Editorial-La Jornada
Con las resoluciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que certifican la validez de los comicios del pasado primero de julio y que declaran presidente electo a Enrique Peña Nieto, culmina formalmente el proceso electoral. Tal desenlace, sin embargo, no resuelve la disputa por el proyecto de país que viene dirimiéndose desde hace más de dos décadas y ni siquiera es seguro que logre mantenerla dentro de las vías institucionales, habida cuenta que, para un importante sector de la sociedad el triunfo del priísta fue consecuencia de graves irregularidades.



























