LUNES, JUNIO 20, 2011 | Tomás Oropeza Berumen
Hoy sabemos que el decreto de liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLyF) por el gobierno panista tuvo la finalidad de avanzar en el proceso de privatizar la producción y distribución de la electricidad y al mismo tiempo destruir al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) una organización con casi un siglo de existencia. Millones de usuarios se han convencido de que el gobierno de Felipe Calderón les mintió cuando justificó la antipopular medida con la promesa de que mejoraría el servicio. La realidad es que el servicio que ofrece la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es mucho más caro y deficiente que el ofrecido por la desaparecida CLyF.













