El gobierno de Enrique Peña Nieto pretende
devaluar el peso político y social de la lucha de los jornaleros del
Valle de San Quintín, en Baja California. Ayer, en un gesto de
significativo desdén, envió a Ensenada a un jefe de unidad (la de
Gobierno) de la Secretaría de Gobernación (David Garay Maldonado, de
historial relacionado con policías y cárceles) como jefe de una
amenazante misión negociadora, pues quien debería haber ido a aquellas
tierras norteñas a dar la cara y cumplir sus promesas de dar respuestas
claras a las demandas de los trabajadores agrícolas, el coleccionista de
caras propiedades urbanas en el estado de México y en el
Patricia Muñoz Ríos / Periódico La Jornada / Jueves 14 de mayo de 2015, p. 3
Diversas centrales obreras, de derechos humanos y
campesinas impulsan un proyecto de sindicalización de los jornaleros
agrícolas de San Quintín, Baja California, y de otros estados de la
frontera, en una organización que incluya a trabajadores del campo de
México y Estados Unidos e incluso a migrantes.




