Editorial-La Jornada
A un año del paso devastador de los huracanes Manuel e Ingrid por el territorio nacional, miles de integrantes del Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña protestaron ayer en la ciudad de Tlapa para exigir a los gobiernos federal y estatal que cumplan con sus promesas de reconstruir viviendas, escuelas, y reubicar a los pueblos dañados por los ciclones. Debe recordarse que, tras el paso de los referidos meteoros –como suele ocurrir después de que ese tipo de fenómenos golpean al país–, representantes estatales y federales acudieron a las áreas siniestradas para hacerse visibles ante los medios, realizaron numerosas promesas de reconstrucción y apoyo a los afectados y ofrecieron coordinación entre niveles de gobierno que al día de hoy sigue siendo desmentida por la realidad.