Napoleón Gómez Urrutia | Opinión-La Jornada
La semana pasada, el 30 de julio, se cumplieron 7 años de que
estallaron tres huelgas mineras en luchas heroicas por la justicia, el respeto y
la dignidad de más de 2 mil trabajadores de las minas de Cananea, Sonora; Taxco,
Guerrero, y San Martín Sombrerete, Zacatecas. Estos movimientos por obtener
mejores condiciones de trabajo, seguridad, salud e higiene y un mayor bienestar
para las familias, son algunos de los conflictos más largos, sino es que los
más, en la evolución del movimiento obrero y las luchas sociales de México.