Napoleón Gómez Urrutia | Opinión-La Jornada
Mañana 11 de julio se cumplen 80 años de la fundación del glorioso
Sindicato Nacional de Mineros, el cual ha tenido una larga historia en el
desarrollo de la actividad minera, metalúrgica y siderúrgica del país, así como
en la evolución de la lucha sindical de los trabajadores mexicanos, en la
búsqueda permanente de la justicia, el respeto, la dignidad y un futuro mejor
para la población en su conjunto. México es una nación de profundas raíces mineras, con más de 500 años de
explotación y transformación de las riquezas del subsuelo. La minería ha
contribuido al crecimiento industrial y a la apertura de nuevas oportunidades
económicas. Al mismo tiempo, la explotación irracional de los recursos naturales
y de la mano de obra han llevado a una mayor desigualdad, a la contaminación, a
los abusos y a cometer graves atropellos contra la clase trabajadora y las
comunidades donde se ubica la gran mayoría de las empresas mineras.